Nuestra Historia

“La historia de la Fundación Nicoes nace de una visión con propósito y de la iniciativa de Erika Flórez, quien decidió actuar para generar un impacto real en la vida de quienes necesitan ser escuchados, recibir apoyo y encontrar en el amor una oportunidad de transformación.

A lo largo de este camino, Nicoes ha inspirado a personas, empresas y familias a convertirse en aliados estratégicos y motores de cambio, demostrando que la suma de voluntades permite desarrollar acciones sostenibles que transforman el rumbo de muchas vidas.

Así, la Fundación enfoca sus esfuerzos en responder a las necesidades reales de comunidades en situación de vulnerabilidad, diseñando e implementando programas que generan oportunidades, fortalecen capacidades y promueven bienestar a largo plazo.

Hoy, cada aporte cuenta. Vincularse como donante, especialmente a través de contribuciones mensuales, permite dar continuidad a estos procesos y multiplicar el impacto en más vidas. Ser parte de Nicoes es convertirse en un agente de cambio y en una oportunidad real para transformar el futuro de quienes más lo necesitan.”

En el año 2005, iniciamos con una acción sencilla pero significativa: la gestión de ayuda humanitaria para familias desplazadas del barrio San Rafael, en Tunja, Boyacá. Gracias al apoyo de amigos y aliados, esta labor creció progresivamente, permitiendo la entrega de ropa, alimentos y juguetes durante la temporada navideña a comunidades de Tunja, Bogotá y Jenesano.

En el año 2006, llevamos el mensaje de una sonrisa en Navidad a los niños de la ciudad de Tunja, mediante jornadas de entrega de regalos y alimentos para las poblaciones más necesitadas.

En octubre de 2007, la Fundación NICOES se constituyó legalmente como una organización sin ánimo de lucro, con el propósito de coordinar y promover programas sociales en beneficio de niños, niñas y adolescentes en condición de vulnerabilidad. Durante ese periodo, desarrollamos actividades recreativas, jornadas de alimentación y acompañamiento en fundaciones del sur de Bogotá, atendiendo especialmente a hijos de personas con problemáticas de consumo.

En el año 2008, fortalecimos nuestra gestión con la participación de voluntarios internacionales provenientes de Estados Unidos y España. En este proceso contamos con el respaldo de empresas como Meals de Colombia, Alpina S.A., Casa Luker y Ponqué Ramo. Asimismo, recibimos apoyo de organizaciones y donantes internacionales, como la Iglesia Evangélica de Hostafrancs en Barcelona y colaboradores en Miami, quienes contribuyeron con ropa, alimentos, juguetes y otros elementos esenciales. También trabajamos junto a fundaciones aliadas como SEVE – Semilla de Vida Eterna, en Ciudad Bolívar.

 

En el año 2009, abrimos grupos en la vereda La Aurora, kilómetro 5 vía La Calera, atendiendo a niños en alto riesgo de vulnerabilidad. Ese mismo año se creó un grupo de danzas de cumbias colombianas, promoviendo el aprovechamiento positivo del tiempo libre.

En el año 2010, realizamos encuentros y semanas deportivas en la cancha de Servita, ubicada en la calle 165 con carrera 7ª, integrando a niños y niñas de la zona en espacios de formación y sana competencia.

En el año 2011, trasladamos nuestras actividades al Parque Recreacional Villas de Aranjuez. Sin embargo, las condiciones climáticas adversas y la falta de infraestructura adecuada dificultaron el desarrollo continuo de los entrenamientos.

En el año 2012, participamos en torneos deportivos en la ciudad de Villa de Leyva, brindando a los niños la oportunidad de conocer nuevas ciudades, convivir con otras escuelas de fútbol y participar en campamentos deportivos formativos.

En el año 2018, retomamos nuestra labor social con un enfoque renovado, reactivando equipos deportivos en Villas de Aranjuez. Desde entonces, trabajamos en la transformación integral de niños y jóvenes de sectores vulnerables de Bogotá, a través de la formación deportiva, valores cristianos y acompañamiento familiar.

 

Entre 2019 y 2025, consolidamos diversos programas sociales, incluyendo:

  • Escuela de Formación Deportiva
  • Talleres de valores y formación espiritual
  • Cursos de inglés, robótica y danzas
  • Talleres de orientación para padres

En el año 2026, desarrollamos nuestros entrenamientos en una cancha cubierta ubicada en la calle 186 con carrera 7ª, logro alcanzado gracias al apoyo de nuestros patrocinadores Petitpoo y Nicoes Foundation Children with Hope de Estados Unidos.

A lo largo de nuestra trayectoria, la Fundación NICOES ha trabajado con un propósito claro: generar oportunidades, restaurar el tejido social y formar nuevas generaciones con valores, disciplina y sentido de propósito.

Seguimos comprometidos con impactar la vida de niños y jóvenes colombianos, convencidos de que la fe, la educación y el deporte son herramientas poderosas para construir un mejor futuro.